sábado, 29 de noviembre de 2014

SORPRESA MATINERA


Uf, hoy no he dormido muy mal. Ya sé que es muy temprano, y para las cosas que he de hacer hoy, es un absurdo que me levante ahora... Ya estoy cansada de dar vueltas y más vueltas en la cama. Mierda, ¡¡¡cómo es que no puedo dormir!!!
¡Voy a ducharme! A ver si me puedo tranquilizar y relajarme un poco. Acabaré de los nervios, si no consigo ver las cosas con más perspectiva y más serenidad. Y todo por un hombre al que no conozco que se ha presentado a una cita que realmente no habíamos concertado cuando yo ya había marchado, seré estúpida, o mejor, ¡¡será estúpido, venir tan tarde!!

jueves, 13 de noviembre de 2014

LECTURA EN EL METRO


Entra en el metro aún sin reaccionar después de la conversación con el camarero Lluís. Coge con fuerza el libro, de manera inconsciente, sin ni tan solo haber leído el título. Ni lo ha mirado. No parece que le haya llegado al cerebro el hecho de llevar alguna cosa en la mano, se mueve como un autómata, de manera maquinal, por la fuerza de la costumbre. Saca del bolsillo la tarjeta multiviaje, la pasa por la máquina y baja las escaleras. Cuando está caminando por el andén, llega el metro. Sigue sin mover los ojos, mirada fija, y va sorteando la poca gente que se le cruza tomando posiciones para entrar en el metro. Una puerta se abre delante de él y entra detrás de la mujer que lo antecede. El vagón va prácticamente vacío, solo una pareja está abrazándose y besándose al fondo y dos o tres personas más, esparcidas por los asientos de manera aleatoria, medio dormidas. Alex no los ve, se sienta en el asiento más próximo, aún con la mirada perdida, fija en un punto indefinido. De repente, reacciona al llevarse la mano a la cabeza y darse un golpe con el libro.

lunes, 10 de noviembre de 2014

EL CAMARERO LLUÍS - ALEX





Mira a los transeúntes de la acera enfrontada, tan apretujados como en la suya, por encima de los coches, unos y otros pendiente de que aparezca la luz verde. Sus ojos se encuentran con los ojos de una desconocida. Es una mirada intensa y profunda, aunque solo dura un instante. A pesar de no conocerse, los siente totalmente cercanos. La luz verde se enciende, y automáticamente, un montón de personas salen, engrescadas en conversaciones y con prisas, las unas hacia las otras, como si dos batallones de infantería enemigos hubieran recibido la orden de cargar. Alex es arrastrado y absorbido por la multitud, sin poner ninguna resistencia, se deja llevar. Parece imposible, pero nadie acaba chocando con nadie, y los ojos se pierden en la multitud. No ha sido del todo consciente de la mirada, de la conexión que ha sentido muy en su interior, pero queda registrada en su inconsciente, en su corazón
Llega hasta las mesas, ya vacías, del Zurich

jueves, 6 de noviembre de 2014

AFECTACIÓN



No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos sobre lo que nos sucede 

Epicteto  (Hierápolis -55 Nicópolis - 135)
Filósofo estóico griego

lunes, 3 de noviembre de 2014

EL CAMARERO LLUÍS - 1

- ¿Perdone, que ya están recogiendo? – pregunta María al camarero que, parsimonioso y cerca suyo, está recogiendo los vasos y las botellas de las mesas vacías, como otros están entrando las sillas dentro del bar
- De aquí a diez minutos, a las doce. Ahora, puede estar tranquila, que no la echaremos – le contesta con una sonrisa que le ilumina los ojos oscuros, enmarcados por las arrugas y las canas que emblanquecen su cara
- No, es igual. Ya estoy cansada de esperar – dice María con un toque de amargura
- Vaya, la han dejado plantada – la conversación sigue con la rutina de los camareros viejos y sabios, acostumbrados por muchos años de servir mesas, a éstas conversaciones ligeras e intrascendentes. Son palabras y contenidos que se repiten, banales e insulsos la mayoría de las veces, con gente que es la primera vez que la ven y seguramente será la última también – no se preocupe, que Barcelona está llena de gente que busca compañía